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NEVADO PISSIS "75 ANIVERSARIO"

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El 7 de febrero de 1937 se lograba el primer ascenso del Pissis, tercera cumbre de América y una de las más bellas. Luego de esa histórica escalada el gran nevado aguardó solitario 48 años a que una nueva expedición lo ascendiera y recién en 1998 se estableció la ruta actualmente conocida como normal.

 

 

 

 

 

 

 

 

almaraz2Por Guillermo Almaraz

Hoy es uno de los grandes objetivos andinos y sus hielos resplandecen igual que hace 75 años ante los ojos de quienes se animan a sus laderas.

Exploración y Aventura marcaron el primer ascenso. En este aniversario podemos seguir encontrando esos mismos valores en cualquiera de sus valles y cumbres.

Segunda Expedición Polaca a los Andes.

En 1937 la Segunda Expedición Polaca llegó a los Andes con el objetivo de coronar las más altas cumbres americanas aún sin hollar. El grupo estaba conformado por cuatro expedicionarios en un intento del Club Alpino Polaco de hacer una expedición más ligera que la de 1934. Aquella expedición había logrado el primer ascenso del Mercedario (6.705 m) y el Aconcagua por el Glaciar NE, llamado desde entonces Glaciar de los Polacos.

La responsabilidad de ser jefe de la nueva expedición recayó en Justyn Tymon Wojsznis alpinista de vasta experiencia y participante de expediciones al Cáucaso y el Atlas. El médico y encargado de la meteorología sería Witold Henryk Paryski, a cargo de la crónica y publicaciones estaría Jan Alfred Szczepanski y el ingeniero Stefan Osiecki, con experiencia andina por haber participado en la primera expedición, sería el encargado de la logística y organización general.

El ánimo que guiaba a los integrantes de la expedición, era el más puro espíritu de aventura. Osiecki, explica que el éxito obtenido en 1934 motivó que dos años después se alistaran con el objeto de explorar el sector norte de los deslindes argentinos chilenos que según habían podido descubrir existía un conjunto de cimas que sobrepasaban los 6500 metros. El hecho de estar en presencia de esas moles hasta ese momento desconocidas justificaba el armado de la expedición.

Partieron de Gdyni, una de las tres grandes ciudades portuarias de Polonia, ubicada sobre el mar Báltico, el 20 de octubre de 1936, llegando un mes después a Buenos Aires.

El 9 de diciembre partieron en el ferrocarril Central Norte con destino a Córdoba y dos días después llegaban a Tinogasta (Catamarca). Durante las próximas semanas se ocuparon de conseguir los animales y coordinar las cargas. El camino escogido fue el que unía ese poblado con el paso de los Patos, siendo el utilizado por las caravanas que cruzaban a Chile con mercadería. Un viaje de ocho días de dura actividad, los depositó en Tres Quebradas, lugar elegido como campamento base.

Wojsznis reflexiona en ese momento: “Frente al profundo abismo que se abre mas allá del Portillo, miro desde mi terraza la desnudez del paisaje y no puedo creer que se pueda sobrevivir aquí. La tristeza y un sentimiento de insignificancia me invaden y pienso en los próximos meses que tenemos por delante. Que nos espera en la tierra muerta? Que nos depara este silencio? Cumpliremos el reto? Solo mas tarde me daré cuenta que habré aprendido a amar a la Puna”.

Luego de un período de casi dos semanas, el 18 de enero, el grupo estuvo listo para ascender el primer seismil: el fronterizo Tres Quebradas o Patos de 6239 metros. Después de este primer éxito se decidió atacar el nevado de mayor envergadura: el Pissis. El plan era seguir la quebrada central de las tres quebradas que llegaba al Valle Ancho. El 24 de enero partieron y luego de establecer el campamento, una fuerte nevada dejó trunco el primer intento. Volvieron a Tres Quebradas y allí se decidió que el grupo se dividiría en dos: Osiecki y Szczepanski volverían al Pissis y Wojszniss con Paryski recorrerían el valle al este del Portillo.

La ruta a la cumbre.

Finalmente el 3 de febrero parte la cordada del Pissis. En un día a mula llegan al campamento anterior, ubicado a 4300 metros en la vega de Valle Ancho. Luego de descansar un día, el 5 de febrero, junto con los animales trepan hasta los 5200 metros, siguiendo el cauce de un arroyo de deshielo y establecen el primer campamento de altura. Luego de pernoctar prosiguen la escalada por la ladera norte buscando el filo nor noroeste. Esta se desarrolla por grandes acarreos de finas rocas y atraviesa sectores con penitentes. Por una pronunciada pendiente alcanzan finalmente el filo y ven por primera vez el glaciar oeste, el mas grande de la puna. Corridos por el viento que comenzaba a soplar, buscan al otro lado de la arista un lugar de acampe, alcanzando uno cerca del hielo para poder hacerse de agua. Luego de pasar la noche a 5950 metros emprendieron la marcha temprano el 7 de febrero por el filo propiamente dicho, entre “grandes bloques y también torrecillas” como describe Szczepanski alcanzando una zona de grandes rocas horadadas por el viento. Continúan la escalada por el filo dejando a la derecha un gran nevero. Szczepanski describe la ruta como una travesía fantástica rodeada por ambos lados (norte y este) por glaciares. A unos 6500 o 6600 metros los escaladores se separan, eligiendo Osiecki una vía que asciende primero al Pissis IV (cumbre ubicada al oeste sur oeste de la principal). Szczepanski escala directo a la cumbre principal y recorriendo la arista llega a la base de la pirámide cumbrera. Por la ladera pedregosa alcanza el punto culminante antes que su compañero. Poco tiempo después arriba Stefan Osiecki logrando así el primer ascenso del nevado Pissis esa tarde del 7 de febrero de 1937.

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En la cumbre dejan una tarjeta con sus nombres y fecha del ascenso dentro de una lata de Ovomaltine.

Durante el segundo ascenso (1985), cuando Johan Reinhard y Louis Glauser escalan la cumbre no encontrarán el testimonio de los polacos e incluso Reinhard se preguntará si ellos son los primeros en esa cumbre. Debido a esta afirmación el explorador andino Anders Bolinder, le escribirá a un Jan Szczepanski de 85 años una cálida carta donde los viejos aventureros revivirán la escalada de 1937 y el polaco explicará con gran detalle los pormenores del ascenso. La conclusión de Szczepanski será que hace 50 años ellos subieron la cumbre más alta, pero que el Pissis posee otras cumbres a lo largo del filo cumbrero y Reinhard puede haber subido alguna de ellas. Pero en el caso que sea la misma, lo que ocurrió es que el norteamericano simplemente no encontró el hito construido por ellos.

La lata nunca fue encontrada y seguramente sigue en alguna roca de la cumbre, escondida en alguna grieta, quizás unos pasos antes del punto más alto, como las que fueron halladas en el Tres Cruces, Ojos del Salado y Patos.

 

 

Comentarios (1)Add Comment
lelio
09 febrero, 2012
190.245.232.75
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que linda historia!!!! que ganas de ir a buscar esa lata!!!!
abrazo

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